
En los últimos días venimos asistiendo al último episodio del
chantaje y las presiones contra los pueblos de Europa por parte de la
Unión Europea, concretamente contra el pueblo de Grecia.
Las
diferentes rondas de negociación que se han sucedido confirman que la
llamada “Europa social y solidaria” es poco más que papel mojado frente a
los intereses de los grandes monopolios y oligarquías nacionales, cuyo
objetivo no es en ningún caso ofrecer soluciones a las y los
trabajadores sino incrementar su tasa de ganancia a través de la
acumulación por desposesión, la rapiña constante y el acaparamiento de
mercados, siendo crucial para este objetivo el papel de la moneda única,
el instrumento de la deuda y los mecanismos de coerción de la Unión
Europea.
Además, ha quedado patente en la intransigencia de
la troika, el carácter objetivo de las necesidades de clase de los
órganos que la componen. A pesar de que las propuestas del gobierno
griego1 no se distancian mucho de la propuesta de la UE-BCE-FMI2, ha
sido inasumible para estos últimos un mínimo nivel contestatario, no
solo ya por el ánimo de querer desgastar al actual gobierno heleno, sino
por la propia dinámica interna de la UE imperialista y las necesidades
de las oligarquías de los países a la vanguardia de la misma. No es
casual, que uno de los principales puntos de diferencia entre las
propuestas de SYRIZA y la Troika, haya sido la subida aun mayor de lo
aceptado por SYRIZA en las tasas impositivas de sectores estratégicos
griegos como el turismo, la industria farmacéutica, entre otros
sectores, lo cual no solo impediría un curso de desarrollo capitalista
normal a Grecia, viéndose sometida a una espiral de deuda e iliquidez,
sino también busca eliminar a la competencia industrial de los países
periféricos en beneficio de los países que están en la cumbre de la
pirámide imperialista.
La convocatoria de un referéndum
sobre el acuerdo con los acreedores en un gran paso en aras de la
democracia, la transparencia y el protagonismo popular, sin embargo, no
podemos dejar de señalar que plantear un referéndum, dando a escoger
únicamente opciones de sometimiento a la UE es someterse a la estrategia
del miedo y del chantaje de esta, dándole además un halo de legitimidad
(en un primer momento el referéndum se planteaba ante la reconocida
imposibilidad de aprobar la propuesta de la troika en el parlamento
griego3 ), puesto que aun en el caso del rechazo a la propuesta
unilateral de la Troika, el gobierno griego ha dejado claro en todo
momento que su voluntad es volver a la mesa de negociaciones, esta vez
con las propuestas del gobierno griego, que incorporan medidas tales
como subidas en la edad de jubilación, penalización de las
prejubilaciones, entre otras muchas medidas antipopulares como
privatizaciones por valor de varios billones de euros en los próximos
años.
La contundente respuesta de la Troika ante la
convocatoria del referéndum, rompiendo las negociaciones y dando un
ultimátum a Grecia para aceptar si o si su propuesta, es una expresión
de lo que venimos afirmando desde nuestro XII Congreso: bajo los marcos
de la Unión Europea, no es posible la democracia, ni la soberanía, como
tampoco es viable ninguna salida a la crisis en beneficio de la mayora
social. Los hechos van sucediéndose rápidamente y todo el escenario en
su conjunto puede cambiar en las próximas horas, gracias a las
contradicciones intra-imperialistas entre las oligarquías en el seno de
la UE y en su exterior, concretamente al apoyo del gobierno francés y
norteamericano, apoyos que en ningún caso tienen que ver con un respeto a
la democracia y a la soberanía del pueblo griego, sino a un nuevo
episodio más en la rivalidad por determinar el papel de cada burguesía
nacional a la hora de establecer su hegemonía en la UE (en el caso de
Francia), y por otro lado en respuesta a las numerosas concesiones en
materia militar y geoestratégica del gobierno de SYRIZA a la OTAN y a
EEUU 4 5 6 7.
Estamos convencidos de que en estos días, el
futuro de la Unión Europea se está jugando en Grecia, no ya solo por el
resultado del referéndum y la posibilidad (muy improbable) de salida de
Grecia del Euro, sino que del aprendizaje concreto de que es posible y
que no es posible en el marco de la UE, deberemos tomar buena nota las
fuerzas de izquierda y populares en el resto de países europeos a la
hora de trazar nuestras estrategias.
Condenamos asimismo el
papel que viene jugando y juega el gobierno español como valedor de la
estrategia del miedo y el chantaje al pueblo griego, chantaje ante el
cual ya se amilanaron en su momento tanto PSOE como PP a la hora de la
modificación del artículo 135 de la constitución y la aplicación de
medidas de austeridad a lo largo de los últimos años.
Tenemos la certeza de que un pueblo luchador como el griego, sabrá
rechazar el chantaje de la troika y las propuestas de sentido único de
la UE en favor de una propuesta alternativa en beneficio de las mayorías
sociales.