martes, 25 de noviembre de 2014

Cobrar menos, mismo trabajo es violencia de género. En nuestros cuerpos y en nuestras vidas mandamos nosotras

Los gobiernos ejercen violencia contra las mujeres cuando con sus políticas fomentan la feminización de la pobreza y las situaciones de extrema precariedad laboral, sufriendo la sobreexplotación en condiciones infrahumanas y cada vez más desprotegidas de los abusos empresariales.

Por un lado con la aplicación de las políticas de recortes y el desmantelamiento del estado del bienestar se ha destruido y precarizado empleo público. Un sector ocupado mayoritariamente por mujeres.

Y por otro lado, las reformas laborales del gobierno del PSOE primero y del PP después, han presionado constantemente para que se rebajen los salarios y las condiciones de trabajo, ocasionando que la desigualdad salarial entre mujeres y hombres se vaya incrementando progresivamente.

Las mujeres, quienes somos el 53% de la población activa, tenemos 1.529.000 empleos menos que los hombres. Ocupamos el 73% de los contratos a tiempo parcial. Nuestro salario supone el 77,5% del salario de los hombres y sigue aumentando la diferencia. Somos el 68% de la población asalariada con ingresos inferiores al Salario Mínimo Interprofesional. Los sectores de actividad donde ganamos menos y hay mayor brecha salarial, son generalmente sectores feminizados y los convenios colectivos nos siguen discriminando.

La situación de vulnerabilidad de las mujeres se agrava y, en consecuencia, aumenta el acoso laboral e incluso los índices de prostitución (tanto en mujeres migrantes como autóctonas). La dependencia económica crece haciendo disminuir los divorcios y las denuncias por violencia de género.

Desde la UJCE y el PCE, otro año más queremos responder ante esta situación en las calles, llamando a romper la paz social. No vamos a permitir la doble ni la triple explotación de las mujeres, nos oponemos frente a la feminización de la pobreza. Llamamos a la movilización por un trabajo digno para dignificar la vida de las mujeres, con la aplicación de medidas que lo garanticen, la creación de empleo público, de mayor calidad y menor temporalidad, donde más se respetan los principios de igualdad salarial, aplicación de convenios y mejoras para la conciliación de la vida familiar y laboral. Así como la aplicación de más recursos en materia de igualdad, prevención y atención a la violencia de género.




domingo, 23 de noviembre de 2014

El 25 y el 29 de noviembre, Construye Unidad Popular en Castilla y León

La corrupción, elemento vinculado estructuralmente al sistema capitalista, está en su momento álgido, afectando a los dos grandes partidos del Régimen como no se había visto hasta ahora e infectando hasta la médula todas las instituciones.

Continúa la crisis, nos digan lo que nos digan. El paro, la precariedad y la despoblación siguen siendo las tónicas dominantes de Castilla y León. Los últimos datos de desempleo (octubre) arrojan la cifra de 218.065 personas sin trabajo, aumentando respecto al mes de septiembre y demostrando que toda aparente subida del empleo en los meses precedentes ha respondido a la estacionalidad. El aumento porcentual es casi el doble que en el conjunto del Estado. Menores de 25 años son 22.413 desempleados/as, más de un 10%. El escaso empleo que hay es precario y continúa descendiendo la población activa, síntoma del exilio económico.

La violencia machista no cesa; por el contrario, está en visible aumento. Castilla y León es la tercera comunidad autónoma en la que más crecen las denuncias por violencia contra la mujer, y no se contabiliza la violencia invisible, que no se denuncia y que se da en muchos más espacios. Sirva de ejemplo el propio desempleo: el número de paradas en Castilla y León es superior en 17.000 al de parados.

La protesta popular es clave para combatir esta situación. Sin salir a la calle, sin manifestarse, sin movilizarse, sin construir unidad popular, es imposible acabar con el capitalismo, culpable de estas lacras. El 25 de noviembre mujeres y hombres debemos salir a la calle contra la violencia machista, y el sábado 29 hay que hacerlo contra la corrupción, el paro, la precariedad y la despoblación. No se comprende una movilización sin la otra, todas las luchas deben ir unidas.



El 25 y el 29 de noviembre, CONSTRUYE UNIDAD POPULAR EN CASTILLA Y LEÓN.



lunes, 3 de noviembre de 2014

Concentración Antifascista: ¡No Pasarán!

El pasado 5 de mayo un compañero fue agredido por cinco nazis embozados junto a la Plaza Mayor y hoy nos concentramos porque se celebra el juicio contra dos de los agresores, que pudieron ser identificados. Éstos, Francisco Arroyo (“Fran No Conforme”) y Luis Rodríguez (“Luis Puro”), pese a su juventud, son conocidos en Valladolid por sus continuos actos violentos y su vinculación a partidos fascistas como Democracia Nacional o diversos grupos puramente nazis.

Con esta concentración queremos apoyar a nuestro compañero pero también denunciar el auge que el fascismo está experimentando en nuestra ciudad, financiado y auspiciado por el capital en un momento en el que ve su régimen desmoronarse. Desde hace un tiempo las acciones fascistas, sus palizas a personas de izquierda, migrantes, etc., sus amenazas… están aumentando. La noche antes de que atacasen a nuestro compañero dos chicas fueron también golpeadas, y durante meses, especialmente desde la apertura de la sede de Democracia Nacional en la calle Peña de Francia, se han estado sucediendo los atentados, como el apuñalamiento de otro compañero cerca de la plaza de Cantarranas. Estos ataques, además, no han sido al azar, sino que se dirigieron contra personas concretas, demostrando que los fascistas están organizados y preparados para golpear.

El fascismo es responsable de las mayores atrocidades cometidas en la historia de la humanidad y hoy en día, como en el pasado, es una poderosa arma que utiliza el capital para combatir la protesta social. Por ello es necesario plantarle cara, combatirlo y apoyar a todas las víctimas de su terrorismo.



Contra el fascismo, ¡ni un paso atrás!




miércoles, 22 de octubre de 2014

Comunicado sobre el proceso de privatización de AENA

Desde la UJCE mostramos nuestro total rechazo al proceso de privatización de AENA que se está llevando a cabo. 

Como ya ha sucedido con numerosas empresas públicas rentables a lo largo de los últimos años, la mayor empresa pública, que gestiona la red de aeropuertos, va a pasar a manos privadas. El gobierno del PSOE creó el marco legal a través de un decreto ley en 2010 y ahora el PP privatiza el 49% de la compañía tras el RDL del 4 de julio.

De este modo se regalará la empresa por unos 2500 millones de euros, cuando está teniendo unos beneficios de más de 700 millones de euros anuales y en 2011, en un momento de debilidad de la empresa, se valoraba en 30.000 millones de euros. Si esto no fuera suficiente, hay que resaltar que desde 2000 se han invertido más de 20.000 millones en los aeropuertos. El 21% de la empresa ya se ha repartido entre 3 grandes inversores y se espera que el restante 28% salga a bolsa en las próximas semanas.

Nos encontramos por tanto ante un nuevo robo de recursos públicos a manos de una minoría que dueña de los grandes fondos de inversión, bancos y empresas, se apodera de todas las riquezas producidas por el conjunto del pueblo trabajador. Además, la privatización de un sector estratégico como es la gestión de los aeropuertos conllevará un deterioro de las condiciones laborales de las y los trabajadores de AENA, así como un previsible encarecimiento del servicio, pues los únicos intereses de los monopolios que adquieren AENA son su lucro privado y no el interés general.

Por lo tanto, desde la Juventud Comunista, apoyamos todas las movilizaciones que se están llevando a cabo contra la privatización de AENA y llamamos al conjunto de los/as trabajadores y a la ciudadanía en general que se verá afectada por este robo de lo público, a que se oponga a esta privatización y apoye todas las acciones que se lleven a cabo contra ello.




NO A LA PRIVATIZACIÓN DE AENA

BASTA DE ROBAR LO QUE ES DEL PUEBLO



miércoles, 15 de octubre de 2014

Comunicado por el 15 de octubre Día Internacional de las Mujeres Rurales “Existimos, trabajamos, luchamos, sembramos futuro”

El 15 de octubre conmemoramos el Día Internacional de las Mujeres Rurales, establecido por las Naciones Unidas en 2007 con la aprobación de una resolución donde reconoce «la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural».

Las mujeres en el entorno rural desempeñamos un papel fundamental en las economías rurales del Estado. Desde la producción en los cultivos y cuidado del ganado, hasta cubrir las necesidades de cuidado en el entorno familiar, pero, como en todos los ámbitos de la sociedad, los roles de género también se perpetúan en el medio rural. El patriarcado suele afectar de forma especial por la moral de origen católico y el control social y familiar. De esta manera, mientras que los hombres cuentan con mejores oportunidades de acceso al empleo, para las mujeres, especialmente las más jóvenes, el acceso es muy dificultoso o, en muchas ocasiones, prácticamente nulo. A esto hay que añadirle las altas tasas de precariedad laboral, la temporalidad y el ejercicio de la economía sumergida.

Las mujeres trabajan principalmente como empleadas del hogar o como elemento “auxiliar” ligadas a la economía familiar. La mayoría de ellas sin cotizar a la seguridad social, con altos índices de temporalidad, trabajos intermitentes, mal pagados e invisibilizados. Asimismo, las mujeres que se dedican al trabajo agrario cuentan con una mayor carga familiar que da lugar a más desigualdad, tanto en lo laboral como en el reparto de las cargas familiares dentro del núcleo del hogar.

La pobreza y la inestabilidad en el medio rural es más significativa en el caso de las mujeres, a las cuales hay que añadir el trabajo de cuidados. Por supuesto, el trabajo doméstico ni está remunerado ni está visibilizado. Un ejemplo esclarecedor lo vemos cuando el 70% de las mujeres, en el medio rural, se siguen encargando del cuidado de las personas dependientes dentro del hogar. Esto, a parte de significar una doble explotación (e incluso triple), evidencia que las mujeres se ven obligadas a reducir significativamente su actividad profesional y por ende, se traduce en consecuencias importantes sobre su salud (el 44% sufre depresión), búsqueda de trabajos más compatibles, menos remuneración y menor estabilidad. De igual modo, las condiciones a las que se enfrentan hacen que se perpetúe el control familiar y que aumente la presión social en torno a estilos de vida más propios del franquismo, con la imposibilidad de lograr su emancipación o una vida más independiente.

Por otro lado nos encontramos con el problema que sufre la juventud LGTBI en los medios rurales. Si bien en el entorno urbano, la homosexualidad femenina es más invisible, en el medio rural está prácticamente oculta. El control social y la moral católica hacen de la libertad sexual, por lo general, algo intransitable, llevando al aislamiento o la marginación de estos jóvenes.

Por todo esto, desde la Unión de Juventudes Comunistas de España exigimos:

  • La creación de políticas responsables que permitan a las mujeres del medio rural a desenvolverse con autonomía. Esto quiere decir, el desarrollo de una correcta aplicación de la perspectiva de género en las políticas e iniciativas de desarrollo rural, facilitando sus condiciones de vida, su acceso a la independencia personal y a su emancipación.
  • Políticas de carácter educativo que rompan con las concepciones patriarcales asentadas en los medios rurales.
  • Aumento de las prestaciones y la asistencia ofertada a través de los Servicios Sociales en el medio rural, con un carácter fuertemente femenino, así como el aumento de guarderías y centros para personas mayores y/o dependientes.